• Artist Statement

    Revolver Dolls is a mixed visual project with final photographic format where I approach systematically various topics using dolls (mostly Barbies) as protagonists. I choose a compositional method as a film set, where locations are scenographically made, cameras prepared, lights, space available as a stage and the correlation of the sequences is projected in shots. This method is familiar for me as I was trained as a filmmaker and this allows me to explore the use of Barbies instead of actors or models.  Working with dolls in condition of characters which assume several roles, ended up having its own entity and visual language. 

    As a working method, in the first instance I prepare a story board and then a camera set for putting the dolls in space and any element that accompanies the scene. Sometimes I photograph some dolls alone on a green background (Chroma key), and finally on scene but set as simple as possible to allow me to work those photos later, isolated on depth post production. This way I can edit an aesthetic close to dream, the unreal and the many possibilities arising from a free basis set with multiple creative changes. I used real scenes rarely seeking greater naturalism but rather an artificial stage set that allows a surreal air can cause feeling of dislocation , confusion or alienation to achieve a more visually powerful and extreme aesthetics.

    One of my main goals is to provide life to dolls, closer to the human from poses and behaviors portrayed, lead identification by the viewer without unintentionally deface the entire boundary between the plastic and reality.

    As a child it was a sort of collector and had begun to design dressed to my dolls, write them scripts to represent. I saw them as endless universe for creation. But even then something disturbed me: the more real they look, never really going to have life. Hence arises a kind of goal, "to give them a soul" through art. Here is the paradox of immortality, one of the mains thematic axis of this project, beyond their particular changing stories in each series. Each session shares with some other key issues such as social hypocrisy, depersonalization, rootlessness and identity. But the theme that articulates and moves Revolver Dolls is the thin line between the dead and the living, the finiteness of the actual human figure facing the immortality of a doll. Hence the choice of the noun “revolver" (roll, round, life-death- life-death, " Do again (RE) turn = volver in Spanish "). That doll that imitates an everyday-life character, is a fragment of one's existence as a parody, it is not really alive but transcend any of us after death. I often like to take this statement as a kind of joke although there is no joke in the dispute of the finitude of human existence and the meaning of things.

    Choosing the doll also became a decision with a rebellious sense. When I started making the first photographic sketches and saw the disgust and condemnation this caused to my fellow filmmakers, and was almost a vital need to continue to expose their prejudices and hypocrisy of the matter. Why should be considered more artistic a photo showing the same stage and with the lens, a model of meat and bones than other portraying a doll? To defy this social mask is my other big motivation (again one roll, back and forth, the imposed and the truth, what is accepted or not, meaning and meaninglessness).


    I think the doll can be bearer and projection of the most profound emotions, I hold the theory that their portrayed image has more power than any person´s, if such power is strongly worked the effect is inexhaustible. It also reflects more pure and close my own imagination. Maybe that's when I get far more from photographic concepts. The high contrast and the color intensity, the frequent use of textures on a quest to materialize a final artwork closer to the pictorial vision than photographic ways.


    The serial organization comes from my profession of film director, more specifically from the assemblage technique where a scene is composed of various shots, the order and juxtaposition can completely alter the meaning of what is shown. While a photograph or a painting tries to encompass all the elements to one final point in a work, I pursue two objectives: the one that emerges from the fusion of all images as total work and that the other that is clear from that image removed, isolated from the serie whose meaning changes completely.

    In the last serie that I am currently working on, I am exploring a concept visualized in the idea of synthesizing tracing to a few lines the whole composition of my images. This is a quest to minimize the essential and because is strongly connected to the plot of this particular current serie is going in close relation to the ephemeral nature of life and blurred the boundaries of a social reality. Where words contradict the meaning of the actions , the color disappears , lines diminish and there is only a skeleton of what the characters were or claim to be, and neither are dolls, are bits floating in a paper image . Even the dolls, like people, can live forever in art or disappear, what else can they perhaps be more existentialist than this?

    Juliana Rodríguez
    March 9th, 2014



    DECLARACIÓN DEL ARTISTA

    Revolver Dolls es un proyecto visual mixto con formato final fotográfico donde abordo desde la serialidad diversas temáticas siempre empleando muñecos (mayormente Barbies) como protagonistas.   Elijo y trabajo una puesta compositiva cercana a la cinematográfica, donde se preparan puestas de cámara, luces, disposición del espacio como escenario y se proyecta la correlación de las tomas en secuencias. Esta metodología me es familiar por mi formación como directora de cine y me posibilita explorar el empleo de Barbies en lugar de actores o modelos.   Trabajar con muñecas en condición de personajes que a su vez asumen roles,  terminó teniendo su propia entidad y lenguaje visual.

    Como método general de trabajo, en primera instancia preparo un story board y luego una puesta base de cámara con los muñecos en el espacio y algún elemento que los acompañe en escena.  En ocasiones los fotografío solos sobre un fondo verde (chroma key), y finalmente sobre la escena establecida pero lo más despojada posible que me permita trabajar posteriormente esas fotos con los muñecos aislados en profundidad en la etapa de post producción.  De esta forma en la edición puedo elaborar una estética cercana a lo onírico, a lo irreal y las múltiples posibilidades que se desprenden de una puesta base libre a múltiples cambios creativos.  He utilizado en contadas ocasiones escenarios reales en búsqueda de un mayor naturalismo pero prefiero escenificar en un set artificial que permite un aire surrealista capaz de provocar sensación de dislocamiento, confusión o enajenamiento para  lograr una estética visualmente más poderosa y extrema.

    Uno de mis principales objetivos es dotar a los muñecos de vida, acercarlos a lo humano desde poses y conductas retratadas, provocar una identificación con ellos por parte del espectador sin querer desfigurar del todo el límite entre el plástico y la realidad.

    De niña ya era una suerte de coleccionista y había comenzado a diseñarles vestidos a mis muñecas, a escribirles guiones a representar. Veía en ellas todo un universo inagotable para la creación. Sin embargo ya desde entonces algo me inquietaba: por más real que lucieran ellas nunca iban a tener realmente vida. De ahí nace una especie de meta, “dotarlas de un alma” mediante el arte. He aquí la paradoja de la inmortalidad, uno de los ejes principales temáticos de este proyecto, más allá de sus relatos particulares cambiantes en cada serie.  Cada sesión comparte con las otras algunos temas centrales como la hipocresía social, la despersonalización, el desarraigo y la identidad.  Pero el tema que articula y vehiculiza a Revolver Dolls es la delgada línea entre lo muerto y lo vivo, la finitud de la figura humana real enfrentada a la inmortalidad de una muñeca. De ahí la elección del sustantivo “revolver” (hacer rodar, ida y vuelta, vida-muerte-vida-muerte, “hacer nuevamente (RE) volver”). Esa muñeca que imita en imagen a un personaje cualquiera de la vida cotidiana, es un fragmento de la propia existencia como una parodia, no está realmente viva pero trascenderá a cualquiera de nosotros luego de la muerte. A menudo me gusta tomar esto a forma de chiste pero no deja de poner en duda la finitud de la existencia del ser humano y del sentido de las cosas.

    La elección de la muñeca también se convirtió en una decisión con un sentido rebelde. Cuando comencé a hacer los primeros esbozos fotográficos y vi el desagrado y repudio que esto causaba en mis colegas cineastas, fue casi una necesidad vital continuar hasta dejar expuestos sus prejuicios y lo hipócrita de la cuestión. ¿Por qué debería de ser considerada más artística la foto que muestra con el mismo escenario y lente a la modelo de carne y hueso que aquella que retrata a una muñeca? Luchar contra ésta máscara social es mi otra gran motivación (nuevamente un hacer rodar, ida y vuelta, lo impuesto y lo real, lo aceptado y lo no aceptado, el sentido y la falta de sentido).

    Creo que la muñeca puede ser soporte y proyección de lo más profundo del ser, sostengo la teoría de que su imagen retratada tiene más potencia que la de cualquier persona; si a dicha potencia se la trabaja insistentemente su efecto es inagotable. También refleja más acabadamente mi imaginario más puro y propio.  Tal vez ahí es cuando más me distancio del concepto fotográfico. Los altos contrastes, la intensidad de los colores, el empleo frecuente de texturas en una búsqueda de materializar una obra de arte final más cercana a lo pictórico.

    La organización serial deviene de mi  profesión de directora de cine, más específicamente del montaje donde una escena es compuesta por diversas tomas, cuyo orden y yuxtaposición puede alterar por completo el sentido de lo mostrado. Mientras una fotografía o una pintura intenta englobar todos los elementos para un único sentido final en una obra, yo persigo dos objetivos: el que se desprende de la fusión de todas las imágenes como obra Total y el que se desprende de esa imagen que extraída, aislada de la serie cambia completamente de significado.

    En la última serie que desarrollo trabajo un concepto que estoy explorando visualmente generado por  la sintetización a apenas líneas de toda la composición de mis imágenes. Esta es una búsqueda de reducir al mínimo lo esencial, y ligada puntualmente a la trama de la serie que va en estrecha relación a lo efímero de la vida y a los límites desdibujados de una realidad social. Donde las palabras contradicen al sentido de las acciones, el color desaparece, las líneas disminuyen y solo queda un esqueleto de lo que los personajes fueron o dicen ser, ya tampoco son muñecos, son bits flotando en una imagen de papel. Hasta los muñecos, como las personas, pueden en el arte vivir eternamente o desaparecer, ¿qué cosa puede acaso ser más existencialista que esto?

    Juliana Rodríguez
    09-03-2014